MI DIVORCIO CON LA IGLESIA part I

Voy a intentar dar una explicación a la decisión mía de ser Agnóstico, voy a comenzar diciendo que no es lo mismo que ser Ateo, ya que la palabra lo dice para los que no lo entienden en sus términos epistemológicos, A es contra, Teo es Dios, o sea contra Dios. Bien, ahora, yo no estoy en contra de ningún Dios pero tampoco creo en ninguno, y respeto muchísimo a cualquier culto o religión. Podría seguir hablando d esto pero no quiero. Vamos a ir al grano.
Voy a relatar este “divorcio” con una serie de anécdotas o de sucesos que me sucedieron, como muchos saben historias son las que me sobran je.
Así que voy a comenzar con una corta y menos graciosa que las otras pero me servirán para entrar en la onda y después contar las otras dos que la verdad fueron muy graciosas. O lamentables.

Recuerdo haber tenido entre 4 y 6 años, y estar en la misa del párroco de la iglesia San Roque, quien es mi padrino de bautismo, (que controversia no?).
Generalmente mi cabeza estaba en cualquier lado en las misas y más a esa edad.
Era un domingo al mediodía, iglesia llena, todavía recuerdo caras de gente que se podían encontrar ahí.
Y fueron dos segundos, que me parecieron una eternidad, cuando todas esas caras me miraron señalándome, y pensando creo yo, -pero que imbecil DIOS! Sus rostros me condenaron. Suena exagerado pero en un momento tan vergonzoso te perseguís el doble.
Antonio, mi padrino, dijo –alguien sabe que es esto?. Señalando el dibujo del mantel del coso ese donde ponen el micrófono y la copa (bueno no era muy a fin a la practica no se como se llama). Y yo salí de mi estratosfera, me anime a contestar con mi voz de nene aflautada y dije muy convencido lo que veía; cuando se esperaba una respuesta de lo que esa imagen representaba. – PALOMAS. Respondí.